«Hidrógeno verde en operaciones portuarias»: una jornada para pasar del interés al piloto
El hidrógeno verde lleva años apareciendo en presentaciones sobre el futuro de los puertos mediterráneos. La jornada organizada por MEDINNOVA se planteó justo al revés: qué se puede probar el año que viene, en qué operación concreta y con qué tecnología ya instalable.
El formato fue de sesión de trabajo cerrada, con tres mesas simultáneas y sin ponencias magistrales. Cada mesa tenía que salir con una hipótesis de piloto escrita.
Las tres hipótesis que salieron de la sala
- Maquinaria de tierra. Sustituir gradualmente los equipos de manipulación diésel del muelle, empezando por los de uso más intensivo y previsible.
- Suministro en punta. Cubrir con generación propia los picos de demanda eléctrica del atraque, en lugar de dimensionar toda la instalación para el peor día del verano.
- Flota auxiliar. Embarcaciones de servicio con rutas cortas y repetitivas, el caso de uso más agradecido para una primera prueba real.
La conclusión compartida fue menos vistosa de lo que suele contarse en estos foros y, probablemente, más útil: el cuello de botella no está en la tecnología, sino en quién asume el sobrecoste del primer año y en cómo se reparte el riesgo entre operador portuario, proveedor y administración.
La agrupación recogió las tres hipótesis y trabaja ahora en encajarlas con las convocatorias autonómicas y estatales abiertas en el eje de sostenibilidad e hidrógeno verde.